En el ámbito informático, una interfaz es el medio que permite a un usuario una interacción efectiva con datos y programas. Su efectividad se refiere no sólo a su funcionalidad, sino también a su capacidad para posibilitar una interacción significativa y creativa. Más allá de sus aspectos funcionales, la arquitectura puede pensarse igualmente como un medio que conecta a un usuario con un objeto o programa arquitectónico (un edificio, una configuración espacial, un ámbito urbano). Cabría preguntarse entonces, ¿hasta qué punto la arquitectura brinda a sus usuarios la posibilidad de crear o transformar significativamente su entorno, más allá de las opciones de un programa preconcebido? La pregunta adquiere renovado interés cuando la tecnología reciente nos ofrece mundos manipulables, adaptables y fluidos.
Esta intervención será expuesta por Rodrigo Alonso.Miercoles 22 de Marzo del 2006 de 19:55 a 20:20, en el Saló de Graus de Geografía e História de la UB.